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Road to PATAGONMAN

  • Foto del escritor: Memo Landa
    Memo Landa
  • 11 ago 2024
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 16 dic 2024

Después de aproximadamente unos 7 meses de entrenamiento especifico preparándonos para competir en uno de los triatlones más extremos del mundo estamos volándo camino a la sede de la carrera. Todo empieza a inclinarse hacia el final de un proyecto que fue más grande de lo que jamas se habria podido imaginar. 



La idea de correr el Patagonman empezó como normalmente inician todas estas locuras, con la chispa de una idea de que es posible lograr el reto. Después de haber encontrado la carrera en redes sociales y escuchado sobre ella por historias que compartían amigos decidí inscribirme a la subasta de inscripción. Realmente sin ninguna expectativa de calificar, aunque quizá muy en el fondo con ese pensamiento de intentarlo. Después de algunas semanas recibí la confirmación de mi aplicación en la subasta y de ahi tendría unos pocos días para confirmar mi inscripción. Un aceleramiento de emociones de nervio y duda me dejaban pensando sobre la decision de inscribirme a tal locura, o no.


Pocas semanas después de recibir mi confirmación a la carrera viaje a competir en el 70.3 de Campeche, una de las competencias más duras y complicadas en las que he participado. Estando en la ciudad de Campeche le compartía con mis amigos triatletas sobre la confirmación que recibí, y me alentaban a definitivamente tomar la decisión de si hacerlo. Pero no debo de mentir más allá del nervio por el reto deportivo me preocupaba el tiempo y el sacrificio que involucraría en la vida personal, por el volumen de entrenamiento necesario. Después de reflexionar y conversar con muchas personas tome la decisión de inscribirme y aventarme al reto y la locura de entrenar y competir en el que llaman, el triatlón más extremo del mundo. Me inscribí oficialmente el 19 de Marzo de 2024, la carrera será el 1ro de Diciembre.


Durante los primeros meses los entrenamientos fueron bastante amigables, dentro de lo que estaba acostumbrado entrenando para Ironmans 70.3. Unos primeros meses de entrenamiento constante en donde manteníamos el volumen necesario antes de que comenzara mas fuerte la carga deportiva. Diría quizá que los primeros meses el volumen fue manejable, durante estos meses tuve algunos viajes de trabajo y algunos otros personales que me causaban preocupación pues no podía entrenar como me gustaría. Es muy costoso viajar la bicicleta constantemente y muchas veces no habrá tiempo para entrenar en estos viajes. 


Mientras avanzaba con el entrenamiento tenía que organizar al Staff que me acompañaría por seguridad de la carrera, fue complicado pues varias amigos que también practican deporte y me hubiera gustado que me acompañaran no podían. Pero al final las personas indicadas eran las que me acompañaran en la aventura. Bernardo mi hermano fue el primero quien entro como parte del equipo como Staff y de ahi Myrna mi novia, que seguramente y sin dudar ha sido la que mas ha sufrido y sacrificado en todos estos meses de entrenamiento. Como ultima en sumarse fue Andy mi cuñada quien apoyara en todo lo necesario y sera una muy buena porra. 


Desde el inicio sabia que lo más complicado de haberme inscrito a esta aventura seria el balance entre todas las responsabilidades de la vida. Poder organizar los tiempos entre el trabajo, amigos, familia y pareja, y poder tener la suficiente energía para cada una de ellas. A finales de Octubre el trabajo empezó tener demasiadas complicaciones y cambios en donde tuve que dedicar mucho tiempo y tener que decir que no a algunos entrenamientos y algunos compromisos personales, fue complicado ser equilibrado en tiempos. Y finalizando Octubre comenzaba el aumento en el volumen de entrenamiento en donde la energía habria que saber administrarla demasiado bien. Las personas que practicamos estos deportes de larga distancia podémoste ser muy empaticos al respecto, pues es una realidad que esta pasión fricciona las relaciones personales por tanto sacrificio que uno debe de hacer. Con una relación a distancia es aun más complicado, porque de por si a distancia el tiempo que tenemos para nosotros presencialmente es poco, uno no puede dejar de entrenar. Empezándo los últimos meses del ciclo de entrenamiento cada fin de semana el sábado serian al menos 5 horas de entrenamiento, estando o no estando en la misma ciudad que mi novia. Cuando llegue a la meta la medalla no solo es para mi si no para todo el detrás de personas que no dieron la espalda después de tantas veces que tuve que decirles que no por tener que entrenar. 


Los últimos dos meses de entrenamiento debo de decir que fueron una absoluta locura, un promedio de horas de entrenamiento a la semana muy muy alto. En los últimos meses tuve la oportunidad de tener varios entrenamientos de natación en agua fría lo cual era complicado, no todos tienen acceso a un lugar para nadar donde puedan controlar la temperatura. Los sábados comenzaban a ser días de horas y horas de entrenamiento en donde varias veces terminamos vomitando del esfuerzo físico. 


Myrna se propuso en estos últimos meses a correr los últimos kilómetros de la carrera conmigo y comenzó a entrenar. Algo que la va a sacar a ella por completo de su zona de confort y lo está haciendo para ayudarme, de lo que no podría estar más agradecido. 


Tuve varios momentos de reflexión durante los entrenamientos en las ultimas semanas antes de terminar el ciclo y comenzar con las semanas de recuperación. Después de meses entrenando muchas veces durante estas últimas semanas venia a mi mente tranquilidad de que por mas duro que fuera el entrenamiento ya había completado lo más difícil que es disfrutar el volumen y la intensidad que es la preparación para este evento. Que realmente ya había logrado lo más difícil y solo quedaría disfrutar el Patagonman. Terminándotelo el ultimo fin de semana de entrenamiento pesado sentí una liberación total de haber logrado el objetivo y pensar ahora solo en disfrutar lo que esta por venir en la carrera. 


El Patagonman es una carrera con tantas variables externas que uno no puede controlar, que a mi manera de verlo, no hace sentido tener preocupaciones sobre lo que ocurrió en el pasado ni lo que vendrá en el futuro. El pasado es pasado y el futuro es incierto, y en el Patagonman aun más. Lo único que queda es estar seguro de mi cuerpo y disfrutar cada uno de los paisajes de la carrera. Estoy seguro que sera un recuerdo que guardare para toda la vida y una historia que motivara a muchos al rededor de mi. Pero lo mas importante sera que poder estar presente sabiendo lo que se siente estar vivo. 



Fotos del ciclo de entrenamiento



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A veces mando correos compartiendo cosas chidas.

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