PATAGONMAN
- Memo Landa

- 11 dic 2024
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 24 ene 2025
Después de casi un año de entrenamiento llegamos a la Patagonia Chilena para participar en el Patagonman. Llegamos unos dias antes a Aysen donde estuvimos aclimatandonos y practicando las 3 disciplinas acostumbrándonos a las condiciones del clima.
Llegamos a la Patagonia al pueblo de Balmaceda el jueves donde recogimos el coche rentado y apretando todas la maletas tomamos camino a Puerto Aysen donde estaremos los primeros días de esta aventura. El jueves fue un dia de llegar y preparar todo para el fin de semana, pasamos al supermercado a comprar la comida para los días que estaremos en la patagonia, fuimos a comer a un restaurante de pizzas muy bueno y armamos la bicicleta para acabar durmiendo temprano despues de un largo viaje.
El viernes empezó la dinámica de aclimatación y preparación para la carrera en la mañana fuimos a Bahía Acantilada a la prueba de natación donde probamos el equipo en las condiciones de competencia. El agua estaba aproximadamente a unos 10 a 11 grados centígrados, nade 500 metros y eche un clavado sin neopreno para tener una sensación más fuerte del agua fría. De ahi regresamos a desayunar a nuestra cabaña. A medio día fuimos a recoger el número y el kit de carrera a la expo en Puerto Chacabuco, pasamos por la tienda de la carrera y compramos varias cosas. De regreso paramos en un mirador para tomar unas fotos y fuimos a comer a un restaurante mexicano. En la tarde hice una prueba con la bicicleta para revisar que todo estuviera en orden y terminamos el día.
Sabado ultimo día antes de la carrera fuimos en la mañana otra vez a Bahía Acantilada para probar el agua fría sin neopreno y saliendo del agua correr unos minutos. Acabando este entrenamiento fuimos al briefing de la carrera donde hubo una explicación completa del evento para el domingo y quedo todo listo y claro para competir en el Patagonman.
RACE DAY
Natación
Desperté a la 1 de la mañana para desayunar fuerte y tener tiempo de ir al baño con calma. En la madrugada despertamos con una tormenta que empezó a generar duda de que pasaría con el evento, pero sin preocuparse por el clima confiamos en que la organización tomaria las mejores decisiones sobre cómo avanzar con el evento.
Llegamos a la transición a las 3:30 am la tormenta había bajado y estaba chispeando pero conforme iba pasando el tiempo el clima iba mejorando. Dejamos todo listo en el punto de inicio de la bicicleta mientras moriamos de frio, aproximadamente estábamos entre los 2 y los 3 grados centígrados. A las 4:30 comenzó el abordaje al ferry, con muchos nervios y mucha emoción me despedi y empezó el camino a la natación.
El ferry tardó poco menos de una hora en colocarse en el punto de inicio de la carrera, arriba del barco podías ver y sentir una fuerte cantidad de emociones entre los competidores, una suma de emoción, miedo, nervios y adrenalina mientras hacíamos lo posible por aguantar la sensación térmica de casi cero grados. Una vez el ferry se colocaba en su lugar bajaron la puerta y todo oscuro nos aventamos al agua, empieza la carrera.
La natació empieza a obscuras y en poco tiempo empieza a salir el sol, fue una muy buena natación donde no pase frio. Los entrenamientos en agua fria dieron resultados. El gran problema de la natación fueron los goggles que no funcionaron y se les metió demasiada agua en todo el trayecto. En algunos puntos iba nadando prácticamente solo lo cual era muy surreal, estando en el fin del mundo, nadando en fiordo, viendo el amanecer sobre la cordillera de los Andes. Hubo momentos en donde me tuve que detener solo para poder disfrutar del paisaje y de la experiencia completa.
Sali de la natación bastante bien camino a la transición y empezar el ciclismo.
Ciclismo
La transición de la bicicleta fue muy buena, comi un poco de pasta me seque por completo y tuve una parada muy rápida en el baño para comenzar con el camino, empezamos en temperaturas muy bajas entonces me cubrí bastante bien para no pasar frío.
Teníamos un plan de carrera con el crew en donde teníamos marcados puntos de encuentro que aproximadamente serían cada dos horas en la carrera. En estos puntos de encuentro había un paquete de nutrición que me tenían que entregar, entre geles, barritas Drink Mix, Gerbers, Pasta y Sandwich.
La primer parada fue cerca del kilómetro 66 donde llegue bastante más rápido de las 2 horas, esta primera parte era prácticamente plana antes de que comenzaran las subidas. Encontré al crew hicimos el cambio de botellas y de comida, me cambie porque empezaba a salir más fuerte el sol y seguí con el camino. En un poco más delante del kilómetro 100 hicimos una parada un poco más detenida para comer más fuerte que únicamente geles y azúcares, una parada para comer proteína y más carbohidratos. Entre tanto frio y tantas horas de actividad el cuerpo quema más calorías de lo que haría normalmente para poder mantener una buena temperatura corporal.
La bicicleta se disfruto más de lo que se esperaba, una ruta increíble con paisajes sorprendentes. La parte más complicada de la ruta fue cerca del kilómetro 140, en la última subida del trayecto donde el viento comenzaba a pegar en contra. No se exactamente a qué velocidad golpeaba el viento pero se sentía el movimiento en la bicicleta, si no pedaleabas el viento te empujaba hacia atrás. Pero terminando la última subida comienza una panorámica de la cordillera de los Andes en donde Aparece Cerro Castillo, una montaña con una personalidad imponente que aparenta ser un castillo de piedra y nieve.
En el último kilómetro ponche la llanta pero decidí no frenar y empujar para llegar a la transición
Correr
El maratón fue un momento muy especial en la carrera pues fue un punto en el que por lo menos hasta el kilómetro 30 vas prácticamente solo. Es un momento donde cruzas muy poco con otros competidores y equipo de la organización de la carrera. Durante toda la carrera el staff iba grabando y documentando pero en esta parte decidí no llevar nada para grabar o documentar el momento, decidí que fuera un momento solo para mi disfrutando de la ruta.
La carrera tiene bastante desnivel acumulado y casi todo este desnivel es en la primera mitad. La carrera inicia con un kilómetro aproximadamente de carretera y una ruta amplia de terracería y de ahí comienzas a subir por la montaña en un sendero. Es muy complicado correr con la inclinación y el terreno que había, más aun con la carga que ya tienes en las piernas después de 180km de ciclismo. En estas primeras subidas caminé bastante y casi hasta arriba de la subida por el sendero llegan a un pequeño río que hay que cruzar, dándole un pequeño obstáculo a la carrera. Terminando el kilómetro 8 sales del sendero y empiezas a correr en un camino amplio de terracería, así será el resto de la carrera hasta llegar a la meta.
La segunda tercera parte de la ruta son subidas y bajadas mientras vas cruzando varios lagos y ríos en el valle que se encuentra bajo de Cerro Castillo. En unos puntos llegando hasta algunos puntos más altos de las subidas tuve que dar un segundo para frenar y voltear atrás para no perder el paisaje. Una vista única y mágica de la cordillera de los Andes en la región de Aysén. Sin duda alguna uno de los momentos más especiales del evento en donde prácticamente solo pude disfrutar de uno de los paisajes más hermosos del planeta.
La última tercera parte fue el momento que para mi fue el más duro de la carrera, empezaba el descenso de todo lo que ya habíamos subido en el camino. Con tanta carga durante tantas horas estas ultimas bajadas empezaron generar malas sensaciones en las rodillas y en los tobillos, las articulaciones estaban sufriendo. Poco antes de llegar al kilómetro 30 en donde me encontraría con Myrna para que me acompañara en los últimos 12 kilómetros tomé un gel para subir las energías, pero todo lo contrario, el cuerpo llegó a un máximo de azúcar y el gel me dio para abajo. Aguante con pura agua hasta encontrar al soporte y empezamos a correr camino a la meta.
Llegar con Myrna hizo una total diferencia en el cierre de la carrera, después de tantas horas solo en la montaña llegas encontrar a alguien que quieres y te acompañe hace que los ánimos cambien por completo. Los últimos kilómetros los corrimos y caminamos dejándolo todo. Al fondo llegamos a ver la campana y terminamos el Patagonman. Un sueño que parecía de otro planeta que se completo en 14 horas con 22 minutos.
Una historia para toda la vida.




























































































































































































































































































































































































































































































































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