Nevado de Toluca
- Memo Landa

- 1 may 2022
- 2 Min. de lectura
Es curioso cómo la comunidad de alpinistas o montañistas es muy sencilla y muy amable entre ellos. En su mayor parte por supuesto, siempre hay excepciones como en todos lados.
Conocí en la cima del Nevado de Toluca a Ruffo un wey que como yo no muchas veces tiene amigos que lo acompañen a planes al aire libre como salidas a acampar y hikes. Platicamos e intercambiamos números para organizar planes y no quedarnos con las ganas por no tener con quien compartirlos.
En la semana me mando mensaje contándome que tenía pensado escalar el Nevado de Toluca con unos amigos suyos de prepa. Pero que no estaba seguro si sería indispensable llevar un guia para que los llevara y tampoco tenía muy claro la lista de cosas necesarias para llevar. Ese fin de semana lo tenía libre y para lo que me gustan este tipo de actividades me ofreci como guia para llevarlos a la montaña y que fueran seguros.
El grupo era de 6 personas y yo, el único con experiencia en montaña era Ruffo, para los demás fue su primer cumbre y experiencia de montañismo.
Todos estaban en muy buena condición y la subida fue muy buena. Al inicio a propósito arranque con un paso un poco acelerado para que empezaran a cambiar el aire en sus pulmones y para que tuvieran una aclimatación lo más rápida posible. Una vez llegando al arenal baje el ritmo de caminata para empezar a subir en grupo y con cuidado por el clima complicado que nos tocó.
En un punto el viento y las nubes estaban volviendo el camino muy retador y esto es peligroso, estuvimos cerca de tener que bajar la montaña por las condiciones para evitar cualquier accidente. Decidimos como grupo continuar con el ascenso porque el mal clima iba y venía, no estaba siendo constante entonces podríamos encontrar una ventana para llegar a la cumbre sin arriesgarnos, inclusive el pronóstico del clima nos daba luz verde durante unas horas para subir y bajar la montaña. Subimos con mucho cuidado y llegamos a la cumbre.
El ascenso salió perfecto en tiempos y el descenso también, llegamos a la hora planeada al Parque de los Venados para desayunar unas excelentes quesadillas de chicharron y más antojitos mexicanos.
Moraleja de esta expedición, siempre hay que traer el equipo correcto para subir y evitar lo más posible cualquier tipo de riesgo o exposición a accidentes.






























































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