Iztaccíhuatl Día 2
- Memo Landa

- 18 ene 2022
- 2 Min. de lectura
El segundo día de montaña empezó a las 3am. Nos despertamos con un café y un chocolate caliente y a las 4am comenzamos con es ascenso.

Desde muy temprano se alcanzaba a ver como en las faldas del volcán se formaban las hileras de luces de los diferentes grupos que intentarían alcanzar la cumbre ese día.
El clima en la mañana era perfecto, prácticamente no nos toco nada de viento en el ascenso y estaba completamente despejado. Se alcanzaban a ver las ciudades de Puebla y Morelos, junto con la Ciudad de México al rededor del volcán. El Popocatépetl también estaba vestido de gala cubierto de nieve por el clima nublado de la noche y la tarde del día anterior.
Una vez llegando al refugio de los 100 es donde empieza la subida mas empinada del recorrido. Llegando a esta parte de la montaña volteaba a ver hacia arriba en la oscuridad y muy a lo lejos alcanzaba a ver las luces de las lamparas de otros alpinistas. La verdad es que se veía muy imponente esa parte de la montaña y en mi mente pasaron mil ideas sobre lo complicado que seria ese ascenso. El truco de la montaña no es enfocarse en la meta que es la cima, mas bien, hay que enfocarse en cada uno de los pasos que damos tratando de que sean movimientos eficientes. Enfocarse en un paso a la vez y disfrutar el proceso de la montaña es el secreto para una buena expedición.
Paso a paso subimos esta parte de la montaña y llegamos a la cima de la primer rodilla. A partir de ahí el camino ya no es tan inclinado pero si retador en cuestión de la altura, para ese entonces estábamos ya a 5000 msnm.

Llegando al glaciar empezó el amanecer y a la distancia alcanzábamos a ver como se asomaba el Pico de Orizaba. Sin duda alguna como decía Pablo, el amanecer en el glaciar de la montaña es una de las mejores vistas que existen en el país.
El glaciar lo cruzamos utilizando los crampones, fue la primera vez que los utilizo y de verdad que son una gran herramienta que da mucha seguridad. Para esta montaña son esenciales.
Una vez cruzando el glaciar y pasando la Peña de Ordoñez hicimos cumbre, lo logramos. Una expedición perfecta, el clima nos dio las mejores condiciones posibles teniendo nieve en la montaña y el cielo despejado, todo el grupo con una excelente forma física para lograr la cumbre y un excelente grupo de guías que hacen de la expedición una historia incomparable.
En la cima cada uno del grupo compartió unas palabras expresando sus emociones, y como yo le dije al grupo "La vida es una experiencia que se conforma de pequeñas aventuras, gracias por haber compartido una de estas aventuras conmigo enriqueciendo mi vida"




































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