El Pico de Orizaba
- Memo Landa

- 18 abr 2022
- 4 Min. de lectura
Se cumplio una de las metas mas grandes que me propuse para este 2022. Escalar el Pico de Orizaba y llegar a la cima de 4 de las más altas montañas de México.
Encontre una publicacion en Instagram de un grupo de guías de montaña que organizan expediciones por las montañas de México y decidí inscribirme a esta expedición. Ya había escuchado un poco de ellos antes de pagar mi inscripcion a la expedición, ellos fueron los que han llevado al grupo de Bowichi a escalar algunas montañas del país y escuche mucho comentarios buenos de su trabajo.
El viaje comenzó el viernes a las 6am en el parque méxico donde nos encontramos con el equipo y tomamos una camioneta hacia la montaña. En el trayecto a la montaña comenzamos a conocernos entre nosotros, siempre es divertido conocer gente nueva que comparta los mismos gustos. El grupo estaba formado por 6 guías y 9 viajeros, bastante buen número para tener más de un guía por cada 2 personas y poder subir con seguridad.
Después de un largo trayecto en carretera llegamos al pueblo de Tlachichuca en donde compramos los últimos insumos para dirigirse enseguida a la montaña. A partir de ahí realizamos un cambio de transporte. Como la subida a la montaña después del pueblo de Tlachichuca es muy complicada en su terreno, es necesario llegar al campo base en camionetas 4x4. Cambiamos las maletas de camioneta y comenzamos el ascenso al refugio Piedra Grande, fueron 2 horas de terracería para llegar al campamento base.
Llegando comenzamos con una caminata de aclimatación en lo que algunos de los guías preparaban las tiendas de campaña donde dormiremos. La vista del volcán desde el refugio Piedra Grande es espectacular, el campamento está a más de 4,200 metros sobre el nivel del mar y se alcanza a ver una cama de nubes en los valles. Regresando de la caminata de aclimatación regresamos al campamento y nos repartieron nuestro equipo para comenzar con el ascenso a las 12 am del domingo. Cenamos y nos fuimos a dormir a las 6 pm.
Curiosamente esta vez dormí bastante bien, normalmente me cuesta trabajo descansar en la montaña pero no en esta ocasión. Logré dormir unas buenas 6 horas a diferencia de otras veces en montaña donde se me ha hecho más complicado.
El ascenso comienza con una pendiente muy vertical y a partir de ahí uno empieza a sentir lo retador que será el camino. Con la mochila en la espalda cargando el equipo necesario más la comida y el agua el peso vuelve más retador el camino. El guía que iba marcando el ritmo de ascenso tiene muy buena práctica y condición en montaña y desde la base hasta que llegamos al glaciar el ritmo fue muy bueno en velocidad, el grupo iba en un muy buen tiempo. Lastima por 2 miembros que no pudieron continuar por el mal de altura.
Llegando al glaciar el grupo se separó en 2 grandes grupos yo iba en el grupo de adelante y con este grupo formamos 2 cordadas par continuar por el ascenso en el glaciar. En mi cordada veía Liam y Dani el guia que nos iba marcando el paso. Aún era de noche cuando llegamos al glaciar y quedaban cerca de 3:30 para que comenzara a salir el sol así que comenzamos con el ascenso para llegar a ver el amanecer en la cima o en el cráter.
El glaciar es muy retador, es un tramo completamente mental en donde el entorno alrededor es completamente igual, blanco y empinado. En este camino muchos sienten que por más pasos que están dando no están avanzando y están estancados en el mismo lugar.
En un punto nuestro guía decidió no tomar la ruta que se acostumbra siguiendo por la cara norte del glaciar, si no, empezamos a subir por la cara noroeste del glaciar en puntos donde no hay un camino marcado. Dando a este ascenso un sentido aún más grande de aventura. Manteniendo un muy buen paso comenzamos a subir por ahí y pasando los 5200 metros sobre el nivel del mar empecé a notar en mi los inicios de síntomas de mal de altura. Nada que pusiera es ascenso en riesgo pero nunca había tenido estas sensaciones. La cabeza ligera, cansancio y ganas de dormir e inicios de dolores de cabeza. Todo completamente controlable, de igual forma me llamo la atencion lo que es el mal de altura, una sensacion que nunca habia vivido.
A unos metros de llegar al cráter del volcán comenzó a salir el sol y la panorámica fue algo incomparable. Ver los amaneceres a mas de 5mil metros sobre el nivel del mar es extraordinario.
En el camino tuvimos que esperar un poco a la cordada que nos venía siguiendo, iban un poco más lento que nosotros entonces no llegamos a ver el amanecer en el punto más alto, de todas maneras el lugar en donde estábamos cuando salió el sol no tiene comparación.
Después de 7 horas y media de ascenso llegamos a la cumbre del volcán más alto de méxico. Disfrutamos de snacks, celebramos uno al otro por un gran logro y cumplimiento de meta, y las oreos de siempre no faltaron.
Una nueva meta alcanzada y seguro que iremos por más.
De regreso fueron 3 horas y media para llegar al campamento y de ahí regresamos a la ciudad de méxico.
























































































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